Estás en cada milímetro de mi piel, en cada gesto, en cada mirada clavado en mis pupilas. Estás en cada recoveco de mi cuerpo, en el dorso de mi espalda y en todos esos lunares incontables. Estás en mis despertares y en cada sueño, en los silencios, en cada canción que habla de amor. Estás en mis días buenos, en los malos, las 24 horas en mi cabeza, en cada tarareo y sobre todo
ESTÁS EN CADA UNA DE MIS LETRAS